El Señor de la Borriquita acompañaba a su madre que estrenaba paso de palio.

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Entre palmas y ramas de olivos comenzamos el Domingo de Ramos nuestra Semana Santa, semana grande o Semana de Pasión, con más asistencia que nunca en las calles de nuestro pueblo. Todo el mundo salió de sus casas para recibir al mismo Jesús que hace más de 2000 años hizo su entrada triunfal en Jerusalén, montado en una borriquita, símbolo de la humildad, manso y humilde.

Hoy lo recordamos y lo representamos ante las miradas y la admiración de miles de personas que atraídos por la su belleza unos, por la tradición otros o por la fe quienes dan el paso definitivo a la conversión, sienten la necesidad de recibirle para acompañarle en su pasión.

No se celebra un acontecimiento del pasado, sino que Cristo se acerca hoy para que podamos encontrarnos con Él y acojamos su salvación. Escribió el papa Benedicto XVI que “Así como entonces el Señor entró en la Ciudad Santa a lomos del asno, así también la Iglesia lo veía llegar siempre nuevamente bajo la humilde apariencia del pan y del vino”.

El Diputado Mayor de la Hermandad, Javier Pérez Rincón, fue el encargado de coordinar la procesión de la Borriquita. A sus 21 años de edad no deja de dar ejemplo de un trabajo que bien merece una pública felicitación, junto a los demás miembros de la junta de esta cofradía que han ayudado a todos a vivir con más intensidad y comprender mejor lo que Jesús ha hecho por todos.

El horario de la procesión se cumplió a raja tabla. La salida tuvo lugar a las 5 de la tarde y a las 6.30 ya estaba en la carrera oficial, según el horario previsto. De allí pasó a la Iglesia Mayor Santa María la Blanca, donde fue recibida por los representantes de la Hermandad de San Isidro y la Hermandad Sacramental. Acto seguido se dirigió a la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, sede canónica de esta Hermandad;  y tras un recorrido por el barrio que la acoge, con la única iluminación de la candelería oficial, avanzó acompañada por el numeroso público que estuvo presente durante todo el recorrido y la música de la Agrupación Musical Santa María la Blanca y la Banda de música Fernando Guerrero.

Fueron unos 500 hermanos los que acompañaron a la estación de penitencia, entre los que se contaban 300 nazarenos, en un día con una climatología que ojalá fuera la que se mantenga durante toda la semana.

Se pudo disfrutar del nuevo paso de palio de Ntra. Sra. de Los Ángeles, que ha sido totalmente renovado este año. Parte del mismo ha sido adquirido de la Hermandad de la Resurrección de Sevilla, siendo las bambalinas las mismas que llevaban la Virgen de la Aurora.

La Hermandad de la Borriquita, encargada del recuerdo especial de aquella entrada de Jesús en Jerusalén, una año más lo hizo con el mejor ejercicio de organización y saber hacer que le distingue.

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