Mar Romera y la inteligencia emocional

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El pasado lunes día 15 de octubre tuvo lugar en el teatro municipal “Pedro Pérez Fernández” una jornada dedicada a la inteligencia emocional llamada “La imaginación y la emoción siempre ganan a la razón”.

El acto fue presentado por el alcalde de Los Palacios y Villafranca,  la directora del Centro del Profesorado de Lebrija  y el Secretario General de Educación y Formación Profesional de la Junta de Andalucía. Asistieron a la conferencia la Delegación de Educación del Ayuntamiento, profesores de los Centros Educativos de Infantil, Primaria y Secundaria, las Ampas y alumnos de Secundaria y de Universidad.

Mar Romera es licenciada en pedagogía y en psicopedagogía. Ha impartido la enseñanza en todas las etapas del sistema educativo y es madre. Actualmente es presidenta de APFRATO, la Asociación Pedagógica  Francesco Tonucci, experta en inteligencia emocional, inteligencias múltiples, tramitadora en procesos de transformación de centros educativos desde un modelo pedagógico que se llama “educar con 3 C”( capacidad, competencias y corazón). Colabora en la formación permanente del profesorado en Centros de Profesores de Andalucía y de todo el territorio nacional. “Es una maestra con sueños en tiempos de tormentas. En el fondo de su corazón la vida no es más interesante porque no dejamos que lo sea. La posibilidad de realizar nuestro sueño es lo que hace que nuestra existencia sea interesante.”

Los estudiantes presentes en el escenario, lanzaron una batería de preguntas a la ponente que propició el desarrollo de la charla de una manera dinámica e interactiva, haciendo uso a veces de anécdotas y ,otras, de historias, para transmitir sus conocimientos de la materia de una forma motivadora. Toda la conferencia estuvo desarrollada en un escenario en el que Mar pretendió servir de nexo de unión entre los estudiantes y el público. A veces desde la comprensión y el acuerdo con las cuestiones suscitadas por los estudiantes, otras provocando su enfado. Porque se trata de no suprimir sentimientos que existen en la naturaleza humana y que es bueno experimentar si queremos crecer en la vida. Si tratamos siempre de evitarlos por considerar que no son positivos desde el punto de vista de la felicidad que proporcionan, lo único que estamos haciendo es crear una generación inútil y no sabrán reaccionar frente a los sentimientos y emociones que surgirán  a lo largo de la vida.

Un extenso y amplio recorrido con el que ha tratado de concienciar a estudiantes y adultos relacionados con la educación desde el vínculo familiar y profesional, para que con un cambio de actitud consigamos cambiar nuestros patrones de conducta. Las principales actitudes que debemos cambiar son la escucha y saber mirar. Hemos basado nuestro sistema educativo en dar respuestas a nuestros niños, sin embargo, el futuro de la educación consistirá en enseñar a preguntar.

Para Mar lo que somos capaces de imaginar y soñar tiene opciones de convertirse en realidad, porque el ser humano es el único animal capaz de emocionarse con la imaginación. En la escuela necesitamos personas antes que medios y recursos de última generación. No necesitamos buenas leyes, ni buenos recursos, que también, sino buenos maestros.

Es difícil sintetizar toda una filosofía de las emociones, manteniendo el sentido común y las normas morales que rigen una buena convivencia y haga de la escuela el medio ideal para que se den las circunstancias y condiciones óptimas que consigan hacer de nuestra juventud el futuro de nuestro país.

A cada uno le toca ser protagonista de su propia vida, en lugar de poner excusas que buscan eximirnos de responsabilidad. El error no es un fracaso, sino un aprendizaje y cada uno tiene que encontrar su propio elemento.

La empatía es un factor muy importante en el proceso educativo y tiene mucho que ver con las emociones. Todos necesitamos tener referentes en la vida, porque solos no podemos hacer nada. Con la suma de todos nuestros referentes habremos obtenido más y podremos cambiar el mundo. La calidad de nuestra vida depende de la calidad de nuestros pensamientos y éstos de la emoción con  la que los emitamos.

Mar presentó una metáfora entre el fútbol, la vida y la cocina, mostrando 10 principios básicos en los que se parecen los tres: siempre se empieza cero a cero, no siempre se gana pero siempre se juega, el equilibrio es fundamental, por buenos que seamos siempre habrá que entrenar, a veces hay decisiones injustas, siempre hay que buscar una cosa diferente, los cambios deben venir en el momento justo, debemos aprender a ser criticados, hasta que el árbitro pite el final hay opciones de ganar y, finalmente, en un partido se dice que vamos a jugar no que vamos a trabajar. Jugar es un verbo que “no se puede” conjugar en imperativo, porque es una elección amorosa, igual que el verbo educar. Da igual los recursos y las condiciones si jugamos el partido desde el amor.

Hay que trabajar todas las emociones, desde el enfado, a la culpa, al asco, la curiosidad, el miedo, el amor, la alegría… aunque estas emociones persigan un sueño que a veces puede ser inalcanzable, porque emocionarse es estar vivo.

Terminó recomendando que los profesionales allí presentes se llevasen a casa las reliquias de la muerte (un cuento que relató y explica los elementos):  la capa de la invisibilidad para trabajar con los niños sin ser vistos, porque los protagonistas son ellos; la piedra de la vida, porque nuestra vida merece la pena si dejamos un legado, si nuestra vida pasa a otras vidas; y la varita de saúco, que les haga sentir que, pase lo que pase, los queremos por lo que son y no por lo que hacen y que vamos a arreglarlo todo.

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