Pregón de romería de Los Palacios y Vfca.

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El pregón de la romería del pueblo se celebró con la presencia destacada de la Hermana Mayor de la Cofradía de San Isidro, el presidente del Consejo de Hermandades, el párroco de Santa María la Blanca y el alcalde, que sentados a su vera arroparon al pregonero de este año. Como buen romero, a todos estos, junto con su esposa y a toda su familia, romeros y amigos agradeció el pregonero su apoyo antes y durante el mensaje que estaba a punto de pronunciar.

Tras la emotiva presentación de su propia esposa, Purificación Fernández Fernández, el pregonero brilló por el recorrido que en diálogo directo con San Isidro hizo de la romería de Los Palacios.

Nuestro pregonero, José Manuel Gallardo Martín, persona capillita, como lo definía su esposa, reparte los días del año entre belenes, hermandad y romería. No se puede decir que para este padre de dos hermosos niños no se cumpla aquello de que “el tiempo es oro”. Así lo hace valer cuando dedica a estos menesteres el poco que le queda libre tras su jornada laboral.

En una clara referencia a los santos patrones, San Isidro y Santa María de la Cabeza, matrimonio ejemplar, como parece que lo es también el suyo, trató de dibujar un modelo de celebración mitad lúdico mitad religioso. Su clara referencia y continuo diálogo con San Isidro como si de un amigo se tratara, junto con aquellos recuerdos de romerías pasadas en las que aparecían familiares y amigos, buscaban en todo momento penetrar en el interior de un corazón enamorado de su pueblo y de su romería. Pues como nos decía su primo, tantas veces recordado en el pregón, para escribir algo así hay que vivirlo como lo vive nuestro querido pregonero.

Su poético mensaje de bienvenida como entrada al Pregón de Romería 2019 y su cariñoso agradecimiento por la presentación que su esposa, daría paso a esa imagen que José Manuel tiene de la romería de su pueblo y que a todos nos servirá para marcar la que vivamos este año, pues algo que tienen los pregones de los diferentes actos que se celebran en nuestro pueblo es que marcan el sentir general y las tendencias actuales. Pero, además, se trata de una reflexión que nos ayuda a vivir la romería de una manera más profunda, para que no todo quede en cantes y bailes.

Los Palacios y Vllca. es un pueblo eminentemente agrícola, como bien dejó claro el pregonero. Aquí se puede hablar de buenas sandías, melones, espárragos, calabacines, uva o arroz y siempre habrá gente que confíe, aunque no conozca el pueblo, cuando oye que es producto de Los Palacios, gracias al duro trabajo de agricultores y manchoneros. Por tanto, es un pueblo que se siente muy identificado con estos santos que tan cercanos están al estilo de vida de este pueblo.

Interrumpido sólo cuando la ocasión así lo exigía para que la música y letra de los componentes de los grupos musicales, compuestos por Insakay y la cantaora Isa Amador a la guitarra de José Antonio González, pudieran amenizar el acto con temas que venían a colación.

Pidió disculpas a san Isidro y Sta. María de la Cabeza sólo para que le permitieran despedirse de la Virgen del Carmen, presente en ese rinconcito marinero que alberga Santa María la Blanca, antes de salir de romería.

Su esposa, pieza fundamental, tuvo que ser la presentadora como condición para aceptar el compromiso. Y para ella fueron los primeros recuerdos de romería, sobre todo aquella de 1997, año en que comenzaron juntos a caminar, hasta hoy.

Siguieron otras, con el recuerdo de su primo José Manuel a quien rescataba del canal o de Isa Amador, que perdida en el compás puso a nuestro pregonero ante el dilema de cantar o tocar las palmas. Muchas anécdotas y recuerdos, para elegir la del último año como su preferida, cuando regresaba de Dubái y no pudo hacer la salida, pero se pudo incorporar un poco más tarde. Primer año de galera y año en que celebraba que sería el pregonero de este año. Año de rezo y plegarias, de confesiones y ampliación de la familia romera. Año de milagros, donde la fe encontró su corriente de agua como la cierva. Uno de ellos, relacionado con la donación, donde el pueblo de Los Palacios encuentra siempre su bandera, cuando se habla de compromiso y solidaridad. Así son los hermanos de las distintas hermandades donde se pone junto a la Virgen la caridad.

Habló de su pueblo, de su gente y en particular del poderío de la mujer palaciega, sin la que no somos nada. Capaces de dar su vida por su familia. Ahí fue donde comprendió que hasta Dios eligiera a una mujer para ser la “mismísima Madre de Dios”.

Hizo un canto al mes de mayo, que tiene las llaves de la romería, las llaves de un reino donde la sangre de Andalucía hierve a borbotones.

Para terminar, en soledad con san Isidro, aprovechó para pedir por su gente, por los enfermos, por los matrimonios que pasan por dificultades, por su pueblo, para quienes San Isidro sea un ejemplo de devoción y un ejemplo de creyente.

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