Turno para los costaleros en el segundo día del Triduo al Cristo de la Vera Cruz

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El segundo día del Triduo al Cristo de la Vera Cruz, la Hermandad dedicó el culto a los costaleros. Esos hombres valientes que ocultos debajo del trono llevan sobre sus hombros el peso de la Cruz de Cristo, ofreciendo el sacrificio en penitencia y por amor.

Don Juan Luis Rubio, predicador también en esta segunda jornada del Triduo, centró su mensaje en la generosidad que tenemos que mostrar con los demás. Insistió que de la misma manera que pedimos que se nos escuche, se nos atienda, se nos hable, se nos perdone y se nos comprenda, seamos capaces de hacerlo con los demás. Cristo quiere que tendamos puentes con nuestro prójimo para que se haga realidad el mandamiento principal “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. Lo que requiere que ofrezcamos nuestro tiempo, escuchando y comprendiendo a todos. Así seremos cristianos coherentes, honrados, que le pedimos a Dios lo que estamos dispuestos también a dar. Que no le neguemos el pan, ni le cerremos la puerta a nadie, en clara alusión a las palabras del Papa referidas al caso concreto de los emigrantes que cruzan el Mediterráneo.

En todo esto los costaleros son auténticos maestros, modelos de humildad que acarrean el peso de la cruz sobre sus hombros. Son rostros desconocidos que, sin embargo, son capaces de ayudar a llevar la cruz como en su día lo hizo Simón de Cirene, el Cirineo, padre de Alejandro y de Rufo. Tarea aquella que le llevó a la conversión y a su santidad. Premios que, además, el Señor quiso extender también a sus hijos. Así lo será también para los descendientes de estos costaleros que con fe se meten debajo del paso para ayudar a propagar la fe por las calles de Los Palacios y Villafranca. No podríamos ninguno disfrutar de los bellísimos pasos de Semana Santa sin la colaboración de estos benditos que la hacen posible.

Es la fuerza física transformada en la fuerza de la fe y que ayuda a quienes estamos disfrutando de tan bello espectáculo a soportar nuestras cruces con dignidad cristiana.

Como se puede ver en la foto, a pesar de la numerosa cantidad de costaleros, motivo que ganó la felicitación del Hermano Mayor de la Cofradía, se colocaron delante del altar con la organización que saben hacerlo, maestros de la buena coordinación y armonía entre todos ellos.

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