Un encuentro de bandas nos muestra lo que preparan para la Semana Santa.

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Dentro del programa de actos cuaresmales, el sábado 23 de marzo se celebró “La Tarbiná”, en la plaza de la Laguna de Caro,  el certamen de bandas procesionales que han interpretado esas marchas que acompañarán a las diferentes pasos de palio durante la Semana Santa.

Allí se concentraron por parte de Los Palacios y Villafranca la Banda Juvenil del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, la Banda de Música Fernando Guerrero, la Agrupación Musical Santa María la Blanca y la Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de la Vera Cruz. Desde Utrera nos visitó la Banda de Cornetas y Tambores Pasión y Esperanza. De Las Cabezas de San Juan vino la Banda de Música San Salvador. De Dos Hermanas tuvimos entre nosotros la Banda de Cornetas y Tambores Entre Azahares. Y, por último, de Castilleja de la Cuesta recibimos a la Agrupación Musical María Inmaculada.

Un acto que ha servido al mismo tiempo de motivo de convivencia y donde se podían distinguir con claridad a los músicos, la mayoría jóvenes, y a sus familiares.

Mucho mérito tienen estos músicos, porque son muchas las horas de ensayo que requieren estas bandas para que todo salga bien el día que actúan. Es grande el sacrificio, tanto de los músicos como de las familias. No siempre es compatible el trabajo o los estudios con los ensayos. Sin embargo, viven la música con tal intensidad que superan cualquier barrera para cumplir con sus compromisos y llegar firmes hasta el final.

La música es uno de los campos principales tradicionalmente cultivados por el pueblo judío, “nuestros hermanos más grandes”, como los llamó el Papa. Y no en balde, cuando han tenido la oportunidad de demostrarlo, siempre han sobresalido en este campo. Fundamentalmente porque lo tienen muy vinculado a su fe.

Hoy en día, no podemos concebir la Semana Santa sin la música. Uno de los elementos principales en nuestras procesiones. Para los católicos, la música cofradiera es una forma de oración, una de las prioridades en tiempo de Cuaresma, que ayuda a la conversión.

No podía celebrarse en mejor sitio que en la plaza de la Laguna de Caro, junto a la capilla de San Sebastián. Ensayando estarían los tronos, moviéndose al son de la música, que pronto les acompañará por las calles de nuestro pueblo.

Cada día son más los niños y jóvenes que participan en las bandas de música de nuestro pueblo. Nuestra tierra es muy fecunda en arte y en belleza, elementos que atraen  a estos jóvenes talentos, que ponen sus dones musicales al servicio de todos, para embellecer los actos de Semana Santa. Desde aquí los felicitamos.

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